domingo, 13 de enero de 2019

Simplemente No

No te aferres
No te enfades
No permitas
Que te ate 

No te encapriches
No te quedes
Ya no puedes
Encontrarte

No te dejes 
No lo mires
No susurres
No le hables

Te desprendes
Te retiras
Te cuestionas
Ya las formas

Ya no acudas
A la norma
No permitas
Enroscarte

Lo que daña
No te engaña 
Ya no temas
A la hazaña

Ya no existe
Artimaña
Que reemplace
El desenlace

Cómo ola
Te devora y 
En un minuto 
En una hora

jueves, 18 de octubre de 2018

Más allá de la Razón

Será nuestra unión algo tan ligero que no se ve a simple vista.


Será que cuando en su boca se posa con extrema envergadura, el fantasma de la locura, mi alma lo besa y se arraiga la atadura.


O en aquella ocasión que en desazón a su pezon mi suspiro se ahogó en una mirada al corazón.


Quisiera saber si en aquella cabeza se encuentra entereza o alguna dosis de nobleza.


O por poco fundadas sus conjeturas desdichadas cesarán con mi ausencia.

 

Y por más que en mi calma arda un dejo de su presencia, no existe una palabra que con alguna investidura de rienda suelta a su figura.


Sera que en mi experiencia la paciencia es una ciencia que carece de demencia y por más que la practique sin prudencia es mi principal virtud y mi única falencia.


viernes, 15 de diciembre de 2017

Tan

Tan simples
Tan discretos
Tan a solas
Tan abiertos 
Tan privados
No olvidados
Los misterios
Del del de al lado

Despojados
Angustiados
Desvelados
Inundados
Desgastados
Y maltratados 
Son los sueños 
Desterrados

Y si un poco
Han llegado
Las censuras 
A lo hablado

Tan dispersos
Tan malvados 
Esos rostros 
Olvidados

Sin asombro
A lo ordinario 
No hay un Gracias
Inspirado

Un impulso
Para el pulso
Que profundo
En un segundo
Disconforme
Deja el mundo

Cuando

Cuando la mirada no se pierda
Cuando los pasos no ensordezcan 
Cuando la voz ya no calle
Cuando ahonde el sentimiento 
Cuando cambie el parecer
Cuando delirio se apodere
Cuando el espacio nos encuentre
Cuando el miedo no nos frene
Cuando?
Cuando

miércoles, 14 de enero de 2015

No, Tal Vez, Quizas

Me perdí. Decidí tomar un camino y me dejé llevar. Me dejé llevar por el final y me olvidé del camino. ¡Me perdí en el principio y me perdí al final! Borrar, corregir. ¿Borrar? ¿Corregir? Hacerlo sería simplificar lo insimplificable, aburrirme en mi misma. Y lo que quiero es hundirme. Hundirme en vos.

No Me Importa

Me senté, nos sentamos. Nuestras miradas se desviaron al vacío como si algo prohibido existiera en sus ojos. Esa misma fuerza que nos une es, a su vez, la que nos separa (o al menos nuestras miradas).

Me veo al otro lado del espejo. Me veo y se me empapa el alma. ¡Que coraje atrever a mirarse! 

El miedo sucumbe cada palabra. El miedo lo sucumbe todo. ¿Es acaso el miedo a fracasar lo que nos frena? Es tan simple como la existencia de grises. Yo soy su blanco o su negro. ¿Por qué conformarse con un gris? ¿Para qué conformarse con un gris? La vida en gris no es ni uno ni otro. Es una constante ambivalencia que funciona solo para quien no sabe lo que quiere.

Mi vida es gris en este momento. Soy consciente de ello y por eso el miedo aparece. El miedo a tender hacia un color. Tender hacia su color. Me propongo pensar en una infinidad de posibilidades pero todas tienen algo en común: el devenir, aquello que por causalidad o casualidad se llevará a cabo.

Mis ojos siguen teniendo miedo a explorar los suyos, a explorar su alma, ya que el dulce tono de su voz adormece mi mirada y me conforma. ¡No te duermas! Acá el que no corre, vuela.

Nos escuchamos. Nos miramos. ¿Nos tocamos? El tacto sin lugar a dudas es uno de los sentidos más íntimos. Si alguno de nosotros acudiera a él sería para explicitar nuestras intenciones primeras. Aquellas que vienen disfrazadas con una máscara inofensiva como un velo a la verdad.

martes, 29 de julio de 2014

Tan Normal

Un día amanecí y creí ver un mundo distinto. Veía las mismas personas pero de una forma totalmente diferente. Madres, hijos, abuelos, animales.
¿Qué tan claro tenemos el mundo? Parecería ser que nuestra subjetividad nos lleva a ver, actuar, amar de una manera cuando en realidad podríamos cambiar nuestro presente y futuro simplemente eligiendo ignorar nuestros patrones y esquemas mentales. Aquellos que nos encasillan, limitan. Estos benditos patrones son nuestra condena. Valga el oxímoron. ¿Cuán cuadrados podemos ser? ¿Nos sentimos realizados en algún momento? Es una cuestión de conformidad.
Por suerte, padezco el mal de la disconformidad. Y al no carecer de asombro, mi vida es un tobogán.